Necochea, Cuna de Nadadores

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HISTORIA DE LA NATACIÓN ARGENTINA

NECOCHEA, CUNA DE NADADORES

El fenómeno de una ciudad de menos de 100.000 habitantes que lleva décadas produciendo campeones argentinos, recordistas nacionales, integrantes de la Selección y hasta un triple olímpico.

En Argentina hay ciudades que, por distintas razones, terminan vinculadas a un deporte. Rosario tiene una relación inevitable con el fútbol. Tandil construyó durante años una tradición particular alrededor del tenis. En general, además, las grandes ciudades parten con una ventaja evidente: tienen más población, más clubes, más deportistas y más posibilidades de encontrar talento.

Por eso el caso de Necochea resulta tan curioso.

Esta ciudad del sudeste de la provincia de Buenos Aires, con una población cercana a los 90.000 habitantes, lleva aproximadamente cuatro décadas colocando nadadores entre los mejores del país.

No hablamos solamente de campeones provinciales o buenos nadadores regionales. De las piletas de Necochea salieron campeones argentinos, recordistas nacionales, integrantes de la Selección Argentina, participantes de Juegos Panamericanos, Sudamericanos, Parapanamericanos, Campeonatos Mundiales y Juegos Olímpicos.

Visto de manera aislada, cada caso podría explicarse como la aparición de un deportista excepcional. Cuando los nombres empiezan a repetirse durante treinta o cuarenta años, la explicación deja de ser tan sencilla.

¿Qué tiene Necochea con la natación?

Eduardo Otero: el olímpico que abrió una puerta enorme

Belén Díaz Fabiero y Eduardo Otero, nadadores de Necochea
Archivo DF SWIMMING™. Belén Díaz Fabiero y Eduardo Otero, 2008.

Si hay que comenzar esta historia por un nombre, ese nombre es Eduardo Germán Otero.

Nacido en Necochea en 1980, especialista en espalda y formado desde muy joven en la ciudad, Otero llegó al escenario al que aspira cualquier deportista de alto rendimiento: los Juegos Olímpicos.

Y no estuvo una sola vez.

Compitió en Sídney 2000, Atenas 2004 y Beijing 2008. Tres Juegos Olímpicos consecutivos, además de Campeonatos Mundiales, Juegos Panamericanos y numerosas competiciones internacionales con la Selección Argentina.

Su nombre quedó asociado para siempre a la historia deportiva de Necochea y a una de las mejores etapas de la espalda argentina.

Pero lo que vuelve especial esta historia no es solamente lo que consiguió Otero. Es lo que ocurrió antes y, sobre todo, lo que siguió ocurriendo después.

Antes de Otero, Guillermo Massa

La natación competitiva de Necochea ya había empezado a mostrar señales importantes antes de la irrupción olímpica de Otero.

Uno de los nombres fundamentales de aquella etapa fue Guillermo Massa.

A comienzos de los años 90 ya estaba instalado entre los mejores juveniles de Argentina. Los archivos deportivos locales registran un subcampeonato nacional en 1990 y, dos años después, títulos argentinos en 50 y 100 metros libre, además de un subcampeonato nacional en 100 metros mariposa.

Massa pertenece a una generación que quizá hoy tenga menos exposición mediática, pero que resulta indispensable para entender lo que vino después.

Porque en aquellos años empezaba a consolidarse también una figura decisiva de esta historia: un entrenador llamado Marcelo “Yuri” Quaglia.

Marcelo “Yuri” Quaglia y la construcción de una escuela

Cuando una ciudad produce un campeón puede haber detrás una combinación irrepetible de talento, familia, oportunidad y trabajo. Cuando produce nadadores de nivel nacional durante varias generaciones, normalmente hay algo más.

En Necochea, buena parte de esa explicación pasa por Marcelo “Yuri” Quaglia.

Quaglia fue entrenador y formador durante décadas. Su relación deportiva con Eduardo Otero se extendió durante alrededor de trece años y lo acompañó desde sus primeras experiencias internacionales hasta tres ciclos olímpicos.

También formó parte del cuerpo técnico argentino en Juegos Olímpicos.

Sin embargo, quizás su legado se entienda mejor mirando la lista de nadadores que pasaron por sus entrenamientos.

Eduardo Otero, Gabriel y Belén Díaz Fabiero, Martín Tadeo, Gianfranco Pfoh y Axel Daraio son algunos de los nombres vinculados a diferentes etapas de su trabajo. Entre ellos hubo integrantes de selecciones argentinas, participantes de Panamericanos, Sudamericanos, pruebas internacionales de aguas abiertas y Juegos Parapanamericanos.

Eso ya no habla únicamente de un buen entrenador.

Habla de una escuela de natación competitiva.

En aquellos mismos años apareció Gabriel Díaz Fabiero, otro producto de la natación formativa de Necochea.

Durante sus categorías juveniles fue señalado por especialistas locales como uno de los posibles nadadores de recambio de la generación de Eduardo Otero.

Integró la Selección Argentina entre 2005 y 2009 y posteriormente pasó a River Plate, donde formó parte del equipo campeón argentino de clubes.

Su caso volvió a mostrar una característica que se repetía: los nadadores formados en Necochea conseguían superar el ámbito local y provincial para entrar en selecciones nacionales o ser incorporados por algunos de los clubes más importantes del país.

Belén Díaz: récords argentinos y Selección absoluta

Belén Díaz Fabiero nadadora de Necochea

Con el paso de los años apareció otra de las grandes figuras de la natación necochense: María Belén Díaz.

Especialista en mariposa, llegó a integrar durante varias temporadas la Selección Argentina absoluta y compitió en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, Juegos Odesur, Campeonatos Sudamericanos y competiciones universitarias internacionales.

Díaz llegó además a establecer récords argentinos y se mantuvo durante años entre las principales mariposistas del país.

Su carrera continuó posteriormente en España, donde compitió para el Club Natació Barcelona.

Para entonces empezaba a quedar claro que Eduardo Otero no había sido una anomalía estadística. Necochea seguía colocando nadadores en el máximo nivel argentino.

Gabriel Díaz Fabiero y otra camada de Selección Argentina

Gabriel Díaz Fabiero nadador de Necochea en River Plate
Gabriel Díaz Fabiero en River Plate junto a Facundo Miguelena, Alejandro Arca y Alex Strelkov, 2010.

Martín Tadeo, Gianfranco Pfoh y una generación que no se cortó

La lista continuó creciendo.

Martín Tadeo fue campeón nacional y representante argentino en categorías formativas.

Gianfranco Pfoh, formado en la Asociación Deportiva Arenas, consiguió medallas nacionales y posteriormente también fue incorporado por River Plate.

Pfoh compitió además internacionalmente y fue seleccionado para representar a Argentina en aguas abiertas.

A esa altura ya resultaba difícil hablar de una única “generación dorada”.

Había habido varias.

Axel Daraio y la natación adaptada

La historia de la natación necochense también tuvo desarrollo en el deporte adaptado.

Axel Daraio alcanzó la Selección Argentina de paranatación y representó al país en los Juegos Parapanamericanos de Lima 2019.

Antes había conseguido medallas internacionales en categorías juveniles y durante su carrera llegó a perseguir la clasificación para los Juegos Paralímpicos de Tokio.

La natación adaptada encontró además en Necochea proyectos como Todos al Agua, que ampliaron todavía más el alcance deportivo y social de la disciplina.

Guadalupe Angiolini: la historia sigue

Guadalupe Angiolini nadadora de Necochea
Guadalupe Angiolini, una de las grandes representantes de la nueva generación de la natación necochense.

Podría pensarse que toda esta historia pertenece a otra época. Pero la aparición de Guadalupe Angiolini demuestra exactamente lo contrario.

Formada inicialmente en el Club Huracán de Necochea, comenzó a destacarse desde muy joven y a establecer marcas nacionales.

En 2024, con 16 años, nadó los 50 metros mariposa en 27.13 segundos, una marca que significó récord argentino juvenil y récord argentino absoluto.

Su progresión continuó en los años siguientes, con nuevos récords juveniles, títulos nacionales y participación internacional con Argentina.

Más de tres décadas después de los primeros grandes resultados de Guillermo Massa, una nadadora formada en Necochea volvía a aparecer en las tablas de récords argentinos.

La profundidad del fenómeno: mucho más que unas pocas figuras

Si la historia de la natación en Necochea pudiera resumirse en Eduardo Otero, Belén Díaz o Guadalupe Angiolini, ya alcanzaría para hablar de una tradición importante.

Pero el verdadero peso de esta historia aparece cuando uno deja de mirar solamente a las grandes figuras y empieza a revisar lo que hubo alrededor.

Durante décadas, Necochea produjo nadadores y nadadoras capaces de llegar a finales argentinas, ganar campeonatos nacionales, subir a podios y competir de igual a igual con los mejores del país.

Ahí cambia la lectura.

Ya no estamos frente a una ciudad que tuvo la fortuna de cruzarse con dos o tres talentos excepcionales.

Estamos frente a una verdadera cantera de nadadores.

Los nombres que también construyeron esta historia

A lo largo de distintas generaciones aparecen nombres como Melanie Gallardo,Diego Mancino,Hermanos Medina,Florencia Martínez, Nicolás Otero, Gastón Rizzo, Agustín Rodríguez, Facundo Cevasco, Victoria Bustos, Ignacio Pascual, Débora Villarreal, Constanza Cascino, Tobías Oleguy, Martina Otero, Didier Cassasus, David Farías y Denise Farías. En la actualidad podemos mencionar a Sol Del Valle quien se encuentra representando al país también en categorias juveniles con un futuro prometedor.

A ellos se suman otros nadadores con resultados destacados en Campeonatos Nacionales, como Karen Denise Morales y Sol del Valle, además de integrantes de relevos que también consiguieron podios argentinos, entre ellos Thiago Franqui, Valentín Medina y Santino Castellano.

Algunos fueron campeones argentinos. Otros alcanzaron subcampeonatos. Otros consiguieron medallas de bronce, podios en relevos o estuvieron durante años entre los mejores de su categoría.

El dato importante no está solamente en cada resultado individual.

Está en la cantidad de nombres.

Generación tras generación

Una ciudad pequeña puede producir un gran deportista.

También puede coincidir con una generación especialmente buena.

Lo verdaderamente difícil es sostenerlo en el tiempo.

Y eso es lo que ocurrió en Necochea.

A finales de los años 80 y comienzos de los 90 ya aparecen resultados nacionales.

Después llega la generación de Eduardo Otero.

Más tarde irrumpen Gabriel Díaz Fabiero, Belén Díaz, Martín Tadeo, Denise Farías, David Farías, Ignacio Pascual, Débora Villarreal y otros nadadores que vuelven a colocar a Necochea en Campeonatos Argentinos.

Luego llegan Gianfranco Pfoh, Constanza Cascino, Axel Daraio y nuevas camadas.

Y hoy aparecen Guadalupe Angiolini, Jeremías Taien Torales, Sol del Valle y una generación que vuelve a cosechar títulos, medallas y marcas nacionales.

Los nombres fueron cambiando. También cambiaron los clubes, los entrenadores y las condiciones de trabajo.

Lo que no desapareció fue la presencia de Necochea dentro de la natación argentina.

Diez nadadores en un mismo Campeonato Argentino

Hay datos pequeños que, puestos en contexto, dicen muchísimo.

En 2008, por ejemplo, la Asociación Deportiva Arenas llevó una delegación de diez nadadores de Necochea a un mismo Campeonato Nacional.

En aquel grupo estaban María Belén Díaz, David Farías, Denise Farías, Eduardo Gabrielli, Catalina Ortiz, Manuela Viana Trinchero, Ignacio Pascual, Emanuel Larrea, Débora Villarreal y Martín Tadeo.

No era una competencia regional.

Era un Campeonato Argentino.

Para una ciudad del tamaño de Necochea, colocar diez nadadores en una misma cita nacional no es un detalle menor.

Habla de base, de trabajo sostenido, de volumen competitivo y de una estructura capaz de generar no solamente una figura, sino grupos enteros con nivel para medirse con los mejores del país.

La importancia de los clubes

Nada de esto apareció de la nada.

Durante décadas, distintas instituciones sostuvieron la natación competitiva de la ciudad.

La Asociación Deportiva Arenas, Palestra, el Club Huracán y otros proyectos locales permitieron que cientos de chicos se acercaran a la pileta y que una parte de ellos pudiera avanzar hacia niveles cada vez más exigentes.

Ahí también aparece el trabajo de los entrenadores.

Marcelo “Yuri” Quaglia es, probablemente, el nombre más asociado a la historia competitiva de Necochea.

Pero no fue el único.

Cada generación necesitó gente capaz de detectar talento, corregir técnica, organizar temporadas, acompañar viajes, sostener procesos largos y convencer a jóvenes nadadores de que competir contra los grandes clubes del país era posible.

Esa parte de la historia casi nunca tiene tanta visibilidad como una medalla.

Pero es fundamental.

Un campeón argentino puede aparecer por talento. Treinta años de campeones necesitan cultura deportiva.

Una ciudad criada frente al mar

También hay una explicación que excede a la pileta.

Necochea es una ciudad marcada por el Atlántico.

La playa, los guardavidas, las aguas abiertas y los deportes acuáticos forman parte de su identidad.

En muchas familias, aprender a nadar nunca fue únicamente una actividad deportiva. Era también una cuestión de seguridad. Era verano. Era playa. Era crecer frente al mar.

Ese vínculo con el agua seguramente ayudó a construir una base cultural sobre la que después trabajaron clubes y entrenadores.

Pero el mar, por sí solo, no fabrica campeones.

Lo que sí puede hacer es generar una relación temprana con el agua.

Y cuando esa relación se combina con entrenadores, clubes, competencia y referentes, aparece algo difícil de medir pero muy poderoso.

Un chico ve entrenar a un campeón nacional. Un juvenil comparte pileta con alguien que ya vistió la camiseta argentina. Un entrenador que ya acompañó a un nadador a una competencia internacional sabe mejor qué camino hay que recorrer para volver a hacerlo.

La experiencia queda.

Y se transmite.

De Massa a Angiolini

Mirada desde lejos, la continuidad es difícil de ignorar.

Guillermo Massa

Eduardo Otero

Gabriel Díaz Fabiero · Belén Díaz · Martín Tadeo

Gianfranco Pfoh · Axel Daraio

Guadalupe Angiolini · Jeremías Taien Torales · nuevas generaciones

Entre todos ellos hay decenas de nadadores que consiguieron campeonatos, medallas, finales nacionales y actuaciones destacadas.

Ese es, quizás, el verdadero legado.

No un campeón.

No una familia.

No una generación.

Una continuidad.

¿Un fenómeno mundial?

La pregunta resulta inevitable.

¿Cuántas ciudades de dimensiones similares pueden mostrar una producción comparable de nadadores durante tantas décadas?

Responderlo con rigor exigiría revisar estadísticas de cientos de ciudades y federaciones deportivas.

Por eso no tendría sentido afirmar que Necochea posee algún tipo de récord mundial.

Pero sí tiene sentido hacerse la pregunta.

Porque pocas ciudades de alrededor de 90.000 habitantes pueden reunir, en unas pocas décadas, una historia que incluya tres participaciones olímpicas, Juegos Panamericanos, Juegos Parapanamericanos, Campeonatos Mundiales, Sudamericanos, récords argentinos absolutos y juveniles, selecciones nacionales y una larga lista de podios argentinos.

No hace falta exagerarlo.

Los resultados alcanzan.

Una historia que todavía está dispersa

Tal vez uno de los aspectos más llamativos sea que buena parte de esta historia nunca fue ordenada del todo.

Los resultados existen. Las fotos existen. Los protagonistas siguen ahí.

Pero gran parte de la memoria de la natación necochense permanece repartida entre archivos de diarios, clubes, entrenadores, familias y antiguos campeonatos.

Recuperar esos nombres también es una manera de conservar parte de la identidad deportiva de la ciudad.

Porque dentro de veinte años, cuando aparezca otro nadador de Necochea compitiendo por Argentina, probablemente alguien vuelva a hacerse la misma pregunta:

¿Cómo puede ser que de una ciudad tan pequeña salgan tantos nadadores?

La respuesta no estará en una sola figura.

Ni siquiera en una generación.

Estará en todo lo que vino antes.

Necochea, cuna de nadadores

Desde los campeonatos argentinos de los años 80 y 90 hasta los récords nacionales de la actualidad, Necochea consiguió algo difícil de fabricar artificialmente: tradición.

Una tradición hecha de clubes, entrenadores, familias y varias generaciones de nadadores.

Algunos llegaron a un podio argentino.

Otros vistieron la camiseta de la Selección.

Uno llegó a tres Juegos Olímpicos.

Y otros, mientras se escribe esta nota, todavía están entrenando para saber hasta dónde pueden llegar.

Necochea no produjo solamente grandes nadadores. Produjo generaciones enteras capaces de competir a nivel nacional e internacional.

Los nombres que completan la historia

Cuando se amplía la mirada más allá de los nadadores que llegaron a una Selección Argentina absoluta, a récords nacionales o a grandes competiciones internacionales, aparece otra capa fundamental de esta historia.

Son los nombres de quienes sostuvieron durante años el nivel competitivo de Necochea en Campeonatos Argentinos, finales nacionales, podios y torneos de primer nivel.

En distintas generaciones aparecen Tadeo Oholeguy, Iñaki Cajaravilla Zubiaga, Danilo Cuenca, Ayrton Castellano, Sofía Cuenca, Eugenio Blanco, Arai Guevara, Luna Boyne, Pedro Bitsch, Abril Bértole y Carola Quaglia, entre otros.

Algunos consiguieron medallas nacionales. Otros alcanzaron finales argentinas o se mantuvieron durante varias temporadas entre los mejores de sus categorías.

También aparecen nombres con peso dentro de la historia provincial y local, como Melanie Gallardo, además de otros nadadores que formaron parte de distintas camadas competitivas de ADA y el Club Huracán.

No todos llegaron a una selección nacional y no todos tuvieron una carrera internacional.

Pero forman parte del mismo fenómeno.

Una tradición deportiva no se construye únicamente con sus figuras más conocidas. También se construye con quienes sostienen el nivel competitivo durante años.

La historia también continúa en los Masters

Hay otra parte de la natación necochense que merece ser mencionada: la categoría Master.

El paso de los años no cortó la relación de la ciudad con la competición.

Uno de los casos más destacados es Francisco “Pancho” Medina, campeón argentino Master en pruebas de espalda y protagonista durante varias temporadas de podios nacionales.

También aparece Jorge Farago, con varios subcampeonatos argentinos en categoría Master.

Y hay un nombre que aporta un detalle especialmente interesante a esta historia: Marcelo “Yuri” Quaglia.

Mucho antes de convertirse en uno de los entrenadores más importantes de la natación necochense, Quaglia también había conseguido resultados nacionales como nadador, incluyendo subcampeonatos argentinos.

En aquella etapa aparecen además nombres como Antonio Careri, Roberto Martín y Walter Martínez, integrantes de una generación que también consiguió medallas y resultados destacados en campeonatos nacionales.

Eso agrega otra dimensión al fenómeno.

En Necochea la natación no quedó limitada a la etapa juvenil. Para muchos, competir siguió siendo parte de la vida adulta.

La categoría Master terminó funcionando como una prolongación natural de una cultura que llevaba décadas instalada en la ciudad.

Formativas Campeonatos Nacionales Selección Argentina Masters

Desde los más chicos hasta los Masters. Desde los campeonatos formativos hasta las selecciones nacionales. Desde los podios argentinos hasta los Juegos Olímpicos.

La historia de la natación necochense es más amplia de lo que parece cuando se observan solamente sus figuras principales.

En Necochea no hubo una sola generación de nadadores. Hubo generaciones que se fueron superponiendo, reemplazando y transmitiendo la misma cultura competitiva a los que venían detrás.

Una respuesta a «Necochea, Cuna de Nadadores»

  1. Avatar de Belen
    Belen

    Se me pone la piel de gallina hay leer toda la historia de la natación de esta ciudad. Es lindo saber de dónde vienen tantos nadadores y buenas personas formadas en este deporte tan lindo.
    Gran articulo

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